El
pasado fin de semana tuve el placer de poder ver la película Intocable, la cual recomiendo a
todos los lectores ya que transmite una fuerte carga de positivismo.
RESUMEN
Tras
un accidente de parapente, Philippe, un rico aristócrata, contrata a Driss como
asistente y cuidador, un joven procedente de un barrio de viviendas públicas
que ha salido recientemente de prisión... En otras palabras, la persona menos
indicada para el trabajo.
Juntos van a mezclar a Vivaldi y 'Earth, Wind & Fire,' la dicción elegante y la jerga callejera, los trajes y los pantalones de chándal...
Dos mundos van a chocar y van a tener que entenderse mutuamente para dar lugar a una amistad tan demencial, cómica y sólida como inesperada, una relación singular que genera energía y los hace... ¡intocables!
Juntos van a mezclar a Vivaldi y 'Earth, Wind & Fire,' la dicción elegante y la jerga callejera, los trajes y los pantalones de chándal...
Dos mundos van a chocar y van a tener que entenderse mutuamente para dar lugar a una amistad tan demencial, cómica y sólida como inesperada, una relación singular que genera energía y los hace... ¡intocables!
COMENTARIO
El discapacitado que nos presenta el film —un millonario que se quedó tetrapléjico tras un accidente de parapente— es un discapacitado no representativo, con servicios que la mayoría no tienen y con comodidades que convierten los obstáculos en menos penosos que para los demás; quizá sea más útil llamar la atención sobre que, además de estos matices intrínsecos al personaje, el guión se ocupa mucho de pasar de puntillas por detalles que sí le afectan como a cualquier otro discapacitado (a la hora de atender todas las necesidades primarias, sobre todo). No se puede decir que la película no quiere tratar sobre el tema de la discapacidad, porque no se puede hacer una película en la que el protagonista es un discapacitado sin hablar de la discapacidad, aunque sea por omisión. Pero es que además, en este caso, la cuestión es nuclear, puesto que el centro cómico-dramático de Intocable es, precisamente, el abismo que separa (y que luego parece no ser tal) al millonario tetrapléjico del inmigrante marginal al que contrata como cuidador. El filme es casi provocador, pues se podría decir que trata con la misma banalidad los temas de la inmigración y de la marginalidad social que el de la discapacidad.
También el ambiente musical de la película contribuye a crear un clima subyugante, fusionando una selección de canciones empleadas con rigor y una banda sonora original de Ludovico Einaudi extraordinariamente expresiva. Así, el marco emocional del film, de principio a fin —y no coyunturalmente, es importante destacarlo— nos coloca en un contexto emocional donde los problemas individuales (la marginalidad o la discapacidad) no tienen por qué convertirse en un obstáculo para disfrutar de los pequeños retazos de felicidad que la vida pone ante nosotros, en forma de amistad inesperada o de pequeños placeres ante los que no conviene resistirse.
Pensemos durante un rato que, a pesar de que todo vaya mal, de vez en cuando y si tienes mucha suerte (y bastante dinero), la vida puede ser maravillosa.
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