Tenemos una maceta llena de granitos de arroz y tres papelitos. Escribe en cada papel
un objetivo que desees alcanzar en tu vida. Ahora, uno a uno, trata de introducirlos en la maceta de arroz sin que se caiga ni un solo grano
Si dedicas un tiempo a probar esto, comprobarás que es totalmente imposible evitar que se caiga ni tan siquiera un grano de arroz. Ahora párate a pensar, ¿por qué no mejor meter las cosas importantes y principales como base de nuestros objetivos a realizar y luego lo que menos nos importe?
Todos tenemos objetivos marcados en nuestras vidas, eso está claro, pero lo que pasa es que muchas veces no nos paramos a pensar en cómo hacer para poder cumplirlos y no quedarnos en el camino. Ese es el segundo objetivo a trabajar: primero nos marcamos objetivos y después nos paramos a pensar en cuál de esos objetivos es verdaderamente importante y cómo hacer que éstos se cumplan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario