Tal como señalábamos anteriormente, al modelo clínico también se le conoce como modelo de counseling o relación de ayuda. La Asociación Británica para el Counseling (British Association for Counseling, 992: 7) define el counseling como «la utilización hábil y fundamentada de la relación y la comunicación, con el fin de desarrollar el autoconocimiento, la aceptación, el crecimiento emocional y los recursos personales». El propulsor de este modelo fue Carl Rogers, quien, con la publicación de su obra Counseling and Psychoterapy ( 942) indicó que el foco de atención del asesoramiento se debe centrar en la persona y no en el problema. La psicoterapia promovida por Rogers presenta diferencias sustanciales respecto a la intervención clínica anterior:
- No consiste en hacer algo al individuo, sino en una tarea de liberación, para que la persona crezca y se desarrolle. Tal como señala Barreto et. al. ( 997) no es hacer algo a alguien sino algo con alguien.
- Concede más importancia a los elementos emocionales que a los intelectuales.
- Da más importancia a la situación presente que a la pasada.
- Se destaca, por primera vez, que la relación terapéutica es en sí misma una experiencia de crecimiento.
Rogers se dio cuenta de la necesidad de cambiar las medidas curativas por las preventivas y de hacer tratamientos teniendo en cuenta el entorno físico y psicológico del sujeto. Indicó la necesidad de ayudar a los clientes a que se enfrenten mejor con su situación a través de las entrevistas y de las técnicas del consejo y de la psicoterapia.
En la psicoterapia de Rogers encontramos las siguientes características:
- El sujeto llega para recibir ayuda.
- La situación de ayuda queda delimitada.
- El asesor fomenta la libre expresión de los sentimientos que acompañan al problema.
- El asesor acepta, reconoce y clarifica estos sentimientos negativos.
- Cuando los sentimientos del sujeto han sido expresados en su totalidad surgen expresiones y tentativas de impulsos positivos que promueven el crecimiento.
- El asesor acepta y reconoce los sentimientos positivos de la misma manera que aceptó y reconoció los negativos.
- La captación intuitiva, la comprensión del Yo y su asunción constituyen el siguiente paso importante de este proceso.
- Mezclado con el proceso de captación intuitiva se da un proceso de clarificación de las decisiones y de los modos de acción posibles.
- La iniciación da acciones positivas pequeñas pero altamente significativas.
- Una vez que el individuo ha captado su situación y ha intentado tomar algunas determinaciones positivas, los aspectos restantes son elementos de maduración.
- Existe una acción positiva e integradora cada vez mayor por parte del cliente.
- Existe una necesidad cada vez menor de recibir ayuda y un reconocimiento de que la relación debe terminar.
FASES: (Bisquerra, 1998: 71)
- Inicio y estructuración de la relación de ayuda
- Exploración
- Tratamiento en función del diagnóstico
- Seguimiento y evaluación
LA ENTREVISTA EN LA RELACIÓN DE AYUDA
El modelo clínico se concreta en la entrevista como procedimiento característico para afrontar la intervención directa e individualizada. Aunque tiene un carácter eminentemente terapéutico, también puede tener una dimensión preventiva y de desarrollo personal. Toda entrevista supone un proceso de comunicación, porque se basa en una relación interpersonal, no casual sino programada, y con la finalidad de facilitar el crecimiento personal de la persona entrevistada.
Actúa básicamente en dos niveles: el cognitivo y el emocional. Cuando ambos han sido tratados se produce en el sujeto un cambio conductual.
CONCLUSIÓN: El modelo de Counseling es una intervención uno a otro, "face to face", "one to one".
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